Cita (2)

Las características teóricas estéticas surgidas y desarrolladas durante aquel período ratificaron esta unidad de arte y preocupación social. Los sansimonianos de Francia, por un lado, los brillantes intelectuales revolucionarios de Rusia, por otro, «desplegaban las ideas que más tarde formarían parte de los movimientos marxistas bajo el nombre de realismo socialista»; un noble ideal aunque no muy afortunado derivado de la austera virtud del jacobinismo, y aquella fe romántica en el espíritu que hacía a Shelley llamar a los poetas «los no reconocidos legisladores del mundo». La teoría de «el arte por el arte», ya formulada principalmente por los conservadores y los dilettanti, no podía competir con «el arte por la humanidad, por la nación o por el proletariado». Hasta que las revoluciones de 1848 destruyeron las esperanzas románticas del gran renacimiento del hombre, no afloró el esteticismo contenido de algunos artistas. La evolución de algunos hombres del 48, como Baudelaire y Flaubert, demostró este cambio político y estético, y La educación sentimental de Flaubert fue su mayor éxito literario. Sólo en países como Rusia, en los que la desilusión de 1848 no se produjo (quizá porque en Rusia no hubo 1848), las artes continuaron como antes, entregadas y dedicadas a lo social.

Eric Hobsbawm La era de la revolución, 1789-1848