Pasaporte para Mutar

Algunas personas cercanas a mí sabrán que desde hace un mes trabajo en un medio impreso local en que ya había estado de 2007 a 2009. Es un espacio increíble porque te encuentras a tantas personas creativas, inteligente y agudas alrededor de una publicación.

Pero recuerdo que estar ahí por segunda ocasión es la señal más evidente de que muy cosas son permanentes en este mundo. Y está bien. Salvo el aprecio por las personas, debemos expedirle a todas las experiencia de la vida un pasaporte para mutar y seguir mutando.

Actualmente apoyo dentro del nuevo convenio que tiene el New York Times con el periódico referido aunque mi participación es minúscula. Ante todo soy un relevista en el último turno posible en el área de redacción.

También en este momento me siento más desenvuelto. Este trabajo de medio tiempo es a la vez un apoyo a otros proyectos que estoy realizando. Cosas que verán la luz en próximas semanas. El próximo año.

Así que he estado trabajando. Pero sé que es aburrido hablar de eso y por cortesía me detendré en este momento. Cansa. Aparte, el trabajo no es lo que se hace. Quien piense así son las personas que se abruman por el hecho de que sea lunes o que festejen por ser viernes. En mi caso el trabajo tiene un fin más alto. El trabajo es el legado de lo que dejamos detrás nuestro.

Estoy trabajando.